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martes, 19 de abril de 2016


  
Restaurar significa volver a poner una cosa en el estado o circunstancia en que se encontraba antes; y eso fue lo que vino Jesús a hacer en nuestras vidas restaurar aquello que el enemigo destruyo, sin embargo hay cosas las cuales nosotros tenemos que restaurar para que la respuesta de Dios se manifieste a nosotros y así como cayo fuego del cielo cuando Elías oro de esa misma forma Dios se manifieste en nuestras vidas pero, antes de que Dios respondiera Elías tuvo que hacer algo.
1Reyes. 18:30 “Entonces dijo Elías a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se le acercó; y él arregló el altar de Jehová que estaba arruinado”
Ese altar que esta arruinado se puede llamar tu comunión con Dios la cual fue minada por los afanes de la vida, los deleites de este mundo, los deseos de los ojos ;ese altar puede llamarse falta de perdón, deudas a las cuales les estas huyendo en vez de saldar lo que debes, falta de humildad, pelea en el matrimonio, que ya no buscas a Dios como antes, que ya no lees la Biblia y te esperanzas a los demás; no se como se llame el altar en tu vida que esta arruinado pero, algo si quiero decirte que antes de que Dios manifieste su poder y su gloria en aquello que le estas pidiendo debes restaurar lo que esta arruinado.
Una vez Elías hubo arreglado lo que estaba destruido Dios respondió con fuego y no tardo en manifestar su respuesta a aquella suplica; quizás durante mucho tiempo has estado clamando a Dios y nada sucede, es mas pareciera que tu oración ni pasara el techo de donde oras pero, déjame decirte que es tiempo de que arregles aquello que tu sabes esta arruinado y así Dios podrá manifestar su poder y gloria.
Les recomiendo .
 Júntese con su esposa e hijos, con los que viven en su hogar y comience a buscar a Dios. Cante alabanzas, adore a Dios, alabe en el espíritu, dé una palabra profética si Dios se la da, comente un pasaje de las Escrituras y deje que su corazón arda como el de Cleofás (San Lucas 24:32): déle libertad al Espíritu Santo. Ore por sus hijos, cónyuge. Bendígalos. Se sorprenderá de los resultados ¡Descenderá fuego de lo alto!
Alguno pensará que todo lo que mencioné anteriormente tiene lugar en la iglesia. Justamente, lo que ocurre en la iglesia debe ocurrir en mi casa, y en la suya.
Quedará maravillado cuando escuche orar a sus hijos en su casa. En el templo, por vergüenza o timidez, nunca se los escucha orar. En su casa sí. Ellos, sus hijos, y ustedes, sus padres, comenzarán a tener una relación mucho más intima con el Señor. El altar de Dios comenzará a ser arreglado y el fuego del Señor descenderá allí.

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